Maserati debuta en la primera edición de este evento internacional celebrado en Roma, dominando la escena con un intenso diálogo entre la tradición icónica del pasado y la innovación del futuro.
Módena, 20 de abril de 2026 – La primera edición del Anantara Concorso Roma —un evento internacional dedicado a la excelencia italiana que abarca desde el sector hotelero a la cultura automovilística— concluyó ayer con la participación de 70 de los coches italianos más excepcionales y prestigiosos de todo el mundo, expuestos en la Casina Valadier, en el corazón de la Villa Borghese, del 16 al 19 de abril. En este prestigioso evento, como colaborador oficial, Maserati sacó a relucir algunos de sus coches más emblemáticos: el Tipo 26B (1927), propiedad de MAUTO (National Automobile Museum, Turín); el A6GCS-53 Berlinetta Pininfarina (1954) de la colección Maserati Umberto Panini, y el prototipo 3500 GT Convertible Vignale (1959) de un particular, que fue certificado por el equipo de Maserati Classiche y se inscribió en la competición. Junto a estas joyas de época, estaban los modernos superdeportivos GT2 Stradale y MCPURA, la máxima expresión del rendimiento y la elegancia del Tridente de última generación. En el evento de Roma también participaron otros coches Maserati de valor incalculable propiedad de coleccionistas privados, entre los que se destacan los modelos V4 Sport Zagato (1931), 3500 GT Vignale Spider (1959-1963), el prototipo 3500 GT Vignale Spider (1959) y Ghibli SS (1970).
Además del Tipo 26B expuesto en el suntuoso atrio del hotel Anantara Palazzo Naiadi Rome, el resto de los Maserati se exhibieron en la Casina Valadier, la espléndida villa situada en la Piazza Bucarest, donde se había instalado un sofisticado stand de Maserati para dar la bienvenida a visitantes y entusiastas. El evento de Roma supuso una oportunidad única para los invitados y visitantes de vivir una experiencia inmersiva sin igual. Una combinación de emociones surgidas de admirar algunos de los coches más maravillosos de la marca de Módena y de descubrir Maserati Classiche, el equipo que vela por la conservación y la autenticidad de su patrimonio histórico, bajo los auspicios del excepcional proyecto BOTTEGAFUORISERIE.
Un recorrido evocador que pasó a formar parte de nuestro programa más amplio dedicado al centenario del Tridente, el emblemático símbolo que se estrenó el 25 de abril de 1926 en el capó del Tipo 26 de la parrilla de la 17.ª Targa Florio. Este fue el punto de partida de una historia legendaria de múltiples victorias deportivas, un estilo exclusivo e increíbles logros técnicos. Para participar en la Targa Florio, Maserati necesitaba un logotipo en su coche. El Tridente, que en un principio era en blanco y negro, no adoptó los colores rojo y azul de Bolonia hasta más adelante, cuando acabó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles del mundo del motor. El símbolo lo diseñó Mario, uno de los hermanos Maserati, y artista de gran experiencia. Se inspiró en la Fuente de Neptuno, una escultura monumental situada en la plaza del mismo nombre de la ciudad de la región de Emilia, sede de la Compañía Alfieri Maserati, que fundó en 1914 junto con sus hermanos Ettore y Ernesto. Alfieri, acompañado por su fiel mecánico Guerino Bertocchi, pilotó el Tipo 26 (rojo y con el número 5) en la competición de Sicilia, y quedaron primeros en la categoría de hasta 1500 cc y octavos en la clasificación general. Fue todo un éxito instantáneo, y empezaron a llegar pedidos en masa desde toda Europa.
Uno de los auténticos modelos emblemáticos y de máxima relevancia fue el prototipo 3500 GT Convertible Vignale (chasis *101*505*). Diseñado por Giovanni Michelotti y presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1959, solo se fabricaron seis unidades. Este coche surgió del primer estudio de estilo de Vignale para Maserati, la primera piedra de los gran turismos descapotables de la marca del Tridente. La carrocería plateada, los interiores en marfil y rojo, las alfombrillas azules y los detalles dorados eran los rasgos distintivos de una estética refinada, inconfundible. Y su motor de seis cilindros en línea de 3485 cm³, alimentado por carburadores Weber, ofrecía 235 CV de potencia y alcanzaba una velocidad máxima de más de 230 km/h. Tras someterse a una meticulosa restauración entre 2023 y 2026, respaldada por Maserati Classiche, el vehículo recibió el 100.º Certificado de Autenticidad en el marco del programa inaugurado en los talleres de Módena en 2021 creado para ayudar a clientes y coleccionistas a conservar y restaurar los vehículos históricos del Tridente. El buque insignia de Maserati Classiche es su Certificado de Autenticidad elaborado por un comité de expertos que verifica cada vehículo mediante un análisis exhaustivo de sus especificaciones técnicas conforme con la documentación histórica conservada en los Archivos de Maserati.
Otra de las estrellas del Anantara Concorso Roma fue el Maserati Tipo 26B, una versión más potente del Tipo 26, de la que se fabricaron solo ocho unidades entre 1927 y 1930, destinadas a las carreras en circuito. En comparación con su predecesor —limitado a una cilindrada máxima de 1.5 litros por el reglamento del Gran Premio—, el Tipo 26B tenía un motor de ocho cilindros en línea y 1980 cc capaz de proporcionar 155 CV a 5300 r. p. m. El bloque de cilindros de hierro fundido solucionó los problemas de deformación estructural que surgieron en el modelo anterior, manteniendo las soluciones que ya se habían probado: una carrocería deportiva biplaza de aluminio y un chasis formado por dos largueros laterales con travesaños de acero perfilado. La distribución se realizó con dos árboles de levas en cabeza accionados por un sistema de engranajes en cascada, alimentados por un compresor volumétrico de tipo Roots y con lubricación por cárter seco. Una de las innovaciones más destacadas en la fabricación del Tipo 26B fue la adopción del Elektron —una aleación ultraligera a base de magnesio— para la caja del cigüeñal, el cárter y otros componentes, elaborados en colaboración con las fundiciones Isotta Fraschini, que supuso una reducción significativa del peso total. Los frenos llevaban el sistema Perrot patentado, que garantizaba un frenado independiente de los movimientos de la dirección. A partir de 1929, se acortó el chasis reduciendo la distancia entre ejes y se estableció la velocidad máxima entre 180 y 210 km/h, con un peso en seco de entre 720 y 780 kg y un depósito de 80 litros situado detrás de los asientos. El último de estos motores vio la luz en 1930, cuando los hermanos Maserati pasaron a dedicarse a otros proyectos más exigentes. De este modo, el Tipo 26B fue el capítulo final de una familia de coches de carreras que había escrito páginas imborrables en la historia.
No menos fascinante es la historia del A6GCS-53 Berlinetta Pininfarina (1955), una evolución directa del modelo A6G.CS (con un solo faro), cuyos excelentes resultados en competición ya habían impresionado al equipo técnico de Maserati. El avance cualitativo más relevante se produjo en el motor: un seis cilindros en línea equipado con una nueva culata con doble árbol de levas en cabeza que incrementó su potencia a 170 CV y su velocidad máxima a 235 km/h, convirtiéndose en uno de los deportivos de dos litros más competitivos de su época. Sobre esta base mecánica, tomó forma uno de los coupés más fascinantes de la década de 1950. La iniciativa fue una idea original de Guglielmo "Mimmo" Dei, representante de Maserati en Roma y director de la Scuderia Centro Sud. Encargó a Pininfarina la creación de una berlinetta cerrada para los clientes que solicitaban una mayor protección contra las inclemencias del tiempo durante las carreras. El resultado fue una carrocería de una elegancia tan extraordinaria, que en su presentación en el stand de Pininfarina del Salón del Automóvil de Turín de 1954, cautivó al instante tanto al público como a la prensa especializada. Las líneas fluidas y armoniosas de la berlinetta marcaban una clara frontera entre el mundo de los coches de carreras y el de los GT de carretera, en una gran visión de futuro que anticipó los aspectos estéticos y técnicos que inspirarían más adelante el modelo A6G-54. En total, solo se fabricaron cuatro ejemplares, por lo que, hasta el día de hoy, es una de las piezas más exclusivas y codiciadas de la producción de Maserati de la posguerra.
La presencia de Maserati en el Anantara Concorso Roma 2026 se completó con dos superdeportivos que encarnan la visión contemporánea del Tridente en su forma más pura. La evolución del MCPURA destaca por cuatro características exclusivas: el monocasco de fibra de carbono, el motor V6 Nettuno de 630 CV con tecnología de precámara patentada, las puertas de mariposa y, en la versión Cielo, el techo de cristal retráctil inteligente. Con un peso inferior a 1500 kg y una relación potencia/peso de 2.33 kg/CV, es el mejor de su categoría por su combinación de prestaciones extraordinarias y elegancia extrema. El modelo que se presentó en Roma destacaba por su color de lanzamiento de la colección Fuoriserie, AI Aqua Rainbow. A su lado estaba el GT2 Stradale, creado como versión homologada para circular por carretera del coche de carreras Maserati GT2, que actualmente es el Maserati más potente con motor de combustión que se puede conducir en carretera: una potencia de 640 CV proporcionada por el Nettuno V6, una aceleración de 0 a 100 km/h en 2.7 segundos y una velocidad máxima superior a los 320 km/h.
En su primera edición, Anantara Concorso Roma ya se ha convertido en un gran evento automovilístico en el panorama mundial. Una selección exclusiva de los coches de colección italianos más excepcionales y prestigiosos, procedentes de todo el mundo, para un evento de tres días dedicado a la excelencia de la hospitalidad romana, la gran tradición culinaria italiana y el auténtico lujo del Made in Italy. Un escenario único, en el que el encanto atemporal de La Dolce Vita ha transformado la Ciudad Eterna en un escenario excepcional para celebrar la elegancia, la cultura y la pasión por el automovilismo.